Plaza Muñoz Gamero

Plaza Muñoz Gamero

Información sobre Plaza Muñoz Gamero

Poco después de la fundación del Fuerte Bulnes, en 1843, se descubrió que el emplazamiento de este enclave destinado a reafirmar la soberanía chilena en el Estrecho de Magallanes no reunía condiciones apropiadas para su poblamiento. El suelo era poco apto para el cultivo, y en el lugar los rigores del clima austral se dejaban sentir en forma particularmente dura. De ahí que el gobernador de la colonia, José Santos Mardones, decidiera en 1848 su traslado, fundándose la ciudad de Punta Arenas.



Punta Arenas mantuvo durante sus inicios su carácter de asentamiento militar, al que le fue agregado el de colonia penal. Esto hizo que su plaza mayor no cumpliera en un comienzo el rol que le cupo en la generalidad de las ciudades hispanas, como centro ordenador del espacio urbano y núcleo de la vida social, comercial y cívica. Tal papel lo cumplirá a cabalidad más tarde, después de que la ciudad experimentara en virtud de la inmigración europea una total transformación.



Gracias a la riqueza generada por las explotaciones mineras, ganaderas, por la pesca y por la actividad naviera y comercial, Punta Arenas cambió de fisonomía y adquirió el semblante que presenta hoy. A partir de la década de 1880, poderosos magnates locales edificaron en el entorno de la plaza sus residencias y locales comerciales, motivando por parte de las autoridades la construcción en el lugar de nuevos edificios públicos de mayor realce que los anteriores.



La plaza debe su nombre al gobernador Benjamín Muñoz Gamero, que encontrara trágica muerte en el sangriento motín promovido por el teniente Miguel José Cambiazo en el conflictivo año de 1851. Cruzada por senderos diagonales y sombreada por magníficos abedules y cipreses, tiene en el centro un espléndido monumento de bronce, dedicado a Hernando de Magallanes, que fue donado por el acaudalado José Menéndez, con motivo del cuarto centenario del descubrimiento del estrecho. En el costado sur de la plaza está el elegante kiosko de hierro que se instalara en el marco de la celebración del centenario de la Independencia en 1910.



El decreto de declaratoria incluye tanto la Plaza como todos los edificios que la rodean. En el lado poniente se encuentra la Iglesia Matriz, que actualmente tiene rango de Catedral, y que fue inaugurada y bendecida en 1901. Al otro extremo de la cuadra se encuentra el edificio, de tres plantas en albañilería de ladrillo, que desde fines del siglo XIX albergó la gobernación de la colonia; entre esta construcción y la iglesia se erigió más tarde la casa del gobernador.



En el lado norte está el bello Palacio Sara Braun, construido en 1895 por la viuda del magnate José Nogueira para albergar su residencia. De estilo afrancesado y generoso ornato, el edificio es profundamente evocador y representativo de la historia de la ciudad. En la otra mitad de la cuadra, el pionero José Menéndez edificó en la década de 1910 su residencia y la sede de su empresa comercial, obra de arquitectos franceses, como la de su vecina. En la cuadra opuesta, la firma Braun y Blanchard había edificado pocos años antes su sede, de acuerdo a los mismos cánones estéticos que los anteriores. En la esquina surponiente se yergue actualmente el edificio que actualmente es sede de la ENAP; construida en la década de 1950 por la Corfo, es la primera edificación en altura de la ciudad (8 pisos), y no resulta disonante con el conjunto. Entre ambos inmuebles se sitúa el que hoy alberga a la Municipalidad, construido para vivienda por el acaudalado ganadero José Montes. En el costado sur de la plaza, las edificaciones construidas a principios de siglo albergan hoy a instituciones bancarias; en esta misma cuadra está el Hotel Cabo de Hornos, erigido por encargo de la Sociedad Ganadera Tierra del Fuego en la década de 1960.



La Plaza Muñoz Gamero es hoy un conjunto urbano de excepcional valor patrimonial, que encarna la historia de los esforzados habitantes de Magallanes.

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