Casa Carmona

Casa Carmona

Información sobre Casa Carmona

Hasta el auge minero del siglo XIX, con el descubrimiento de la mina de plata de Arqueros en 1825, las descripciones de La Serena muestran una ciudad pobre y de escasa población. La vivienda privada era precaria, siendo las únicas construciones elaboradas las iglesias de piedra labrada que se traida del Alto de Peñuelas.





La construción de la casa Carmona en 1855 es el típico producto de este período próspero cuando llegaban junto con las personas atraídas por la minería y el comercio, los carpinteros ingleses y norteamericanos. De hecho, es el maestro inglés Thomas James a quien don Arturo Cousiño, encarga la realización de la casa que comprará alrededor del año 1880 la familia Galleguillos. En 1890 es adquirida por don Gregorio Carmona, acaudalado agricultor descendiente de una familia establecida en La Serena desde el siglo XVII y vinculada a la mina Arqueros. La familia Carmona conserva la casa hasta 1968, año en el cual doña Aurora Carmona de Woodward la dona a la Congregaciín de los Padres Salesianos de La Serena. Ellos son los actuales propietarios de la casa; la que subdividida se destina actualmente a la renta.


La casa Carmona se ubica en el límite entre la ciudad nueva y la ciudad tradicional y coincidió durante muchos años con la portada sur de entrada a La Serena, hoy día destruida. Se destaca por la calidad de las obras exteriores de carpintería en su fachada principal. Constituye un buen ejemplo de la arquitectura privada serenense de la segunda mitad del siglo XIX y forma junto con otras viviendas vecinas y la Capilla del Hospital San Juan de Dios, un cojunto de gran valor.





Esta casa corresponde a una construcción de adobe de un piso con muros y con tabiques de madera. La armadura de techumbre es de madera, los cielos son de madera y yeso, los pisos entablados con pavimento de mármol en los corredores. Hay dos patios interiores en torno a los cuales se distribuyen los cuerpos de la casa, con lo que se precia la supervivencia de formas coloniales. En tanto, en la organización simétrica de los vanos, las molduras de las puertas y ventanas, los entablamentos y antetechos se siente la influencia neoclásica. Destacan las mamparas que comunican ambos patios, éstas son de tracería artística y vidrios biselados, característicos de La Serena. El torreón, el único de esa época que permanece en pie, cuenta entre los más destacado de la ciudad. Se alza sobre la fachada principal (al poniente) y a eje del acceso. Es constituido por un dado que le sirve de base y de un pabellón octogonal, rodeado de una baranda. Altas puertas ventanas se abren en cada una de las caras del pabellón, un juego de pilastras acusan las aristas verticales y ocho columnas soportan un corto alero. Es de madera y su cubierta mantiene la tejuela de madera original.


Hoteles recomendados en La Serena